jueves, 6 de marzo de 2025

Seis de marzo de dosmilveinticinco

 Estoy inspirada, hablada, creativa, algo fumada, algo perdida y medio centrada. Nuevamente digo inspirada pero también es algo de estresada. INspiraDa. Who knows las mayúsculas ahí. Un poco de azar, un poco de adolescencia. Un poco de impertinencia y de verborragia. Nerviosidad. Del Otro al Yo en ese eje imaginario directo quizás. Volviendo a la puntuación por hablar un poco más. 

Me hubiese gustado que las cosas sean diferentes, no transitar algo de esto. Sin embargo, creo que puedo pensar en sanar. Puedo elegir para qué lado de la ventanilla mirar. Estoy en el asiento del medio del auto. Lo que siempre quise de chica; mirar hacia adelante y hacia los costados, la mejor vista si no es el asiento delantero. Puedo disfrutar y padecer, medir el arriesgo y a la vez arrojar la moneda porque ese pedal y ese volante no los guía mi cuerpo. 

Podría pedir que me arrojen a la nada, a la oscuridad, a la vista hacia el piso, al esperar solo vacío del otro lado. Pero elijo levantar la frente y el mentón, mirar a los ojos como puedo y dar pelea hasta el último suspiro. Creyendo y confiando en cada paso que es el último, y que la bandera final puede ser en un acuerdo amigable y pacto diplomático de coexistencia. 

Pensaba en el qué dirán, en el qué se podrá ver o juzgar de lo que hago o no hago. Y sin embargo, puedo dar cuenta que mis procederes fueron los más correctos que pude. Los más pertinentes dentro de mis futurologías. Si hay un alguien que considere adecuado juzgar que eso es malo, pues bienvenida sea esa palabra; probablemente no me agrade oírla a buenas y a primeras, pero espero eventualmente poder escuchar la enseñanza que transmite y poder encontrar los puentes para dialogar y aprender de esa otra posición. Al menos hoy, creo que en la situación que me encuentro soy coherente, y he sido todo lo responsable que he podido. Quizás debería haber podido más: seguro; quizás debería haberme enfocado en otras cosas: seguro; quizás debería... Sin embargo este presente está forjado por los sucesos existidos; re pensarlos sólo me puede ser adecuado para un futuro y para un considerar en el presente: si veo la vaca no lloro, pero procuraré no quemarme con la leche. De la asociación identificar en qué de eso realmente tenía el control bajo las circunstancias reales que me rodeaban. Y elegir aceptar que hice lo que pude en el momento que lo hice, con lo que tenía para hacer. Las consecuencias son estas, y mis decisiones estas otras. Es todo lo que tengo, es todo lo que hay. Para dar no me queda más que lo que genero, que lo juzgo, que lo que me interpela lo modifica. Me cuesta flexibilizar y ceder, juro que no hay detrás otro argumento que la armoniosidad, pero al final, se arman guerras en nombre de la paz. 

jueves, 29 de junio de 2023

La última cena.

 Estoy en una prisión, donde intento escapar me vuelvo a encontrar sin salida. Parece una persecución, una jauría hambrienta que está esperando que saque un dedo para devorarlo, ya me olió, ya sabe que estoy acá. Y se va a llevar de mí lo que encuentre. El desliz que me lleve a pisar en falso hará que caiga y puntúe como comida lista. Cuando están a punto de atraparme puedo huir, evadir, fingir que se escuchó mal. Algunas veces finjo ser parte de la jauría y proponer otro alimento. Pero siempre vuelven a ver al cordero con disfraz. Casi me comen otra vez. Casi. Dos segundos antes de caer en la trampa di media vuelta y corrí. Ya el agotamiento va ganando y les quiero gritar que acá estoy. Hagan de mí la cena, ya me cansé de escapar. Tal vez la libertad está en renunciar y admitir que con vida no voy a salir de esas garras. 

Tal vez les pueda relatar cómo esos dientes se van a hincar y cómo voy a sangrar, desde el piso me van a ver llorar y pedir que se termine de una vez el banquete, que la fiesta termina cuando lleguen a mi yugular.

sábado, 18 de marzo de 2023

¿A los botes?

 ¿Quién me trajo hasta acá? Quiero la cabeza en la horca ya. O que quede en una calesita manual de plaza, de esas que te marean hasta llegar a perder noción de tiempo y espacio. Mínimo si me trajo hasta acá tiene que pagar el mismo precio. 

¿Dónde pisan mis pies? ¿qué están aferrando mis manos? ¿Qué aguja apuntaba al norte? 

Mala suerte, campo magnético, atracción que despista y pierde. ¿Y de quién es la culpa?

¿Qué embarcación lleva a destino? ¿Cuál era el destino? Dame alguno, cualquiera, el tuyo.

Algo así supongo que fue como llegué hasta acá.

Y ahora quiero ver los pies responsables moverse por última vez, flotando. Que pague.

Como si fuese suficiente perder el aire por siempre mientras una va olvidándose de respirar. El aire que me eleva y me hace flotar me oxigena, pero me olvido de respirar. Me dejo de pensar humana para ser un montón de partículas que se encuentran con otras y se revolucionan. La sinapsis hace corto y como en ebullición mis pensamientos se pierden. 

Para después encontrarme en un reflejo negro, espejo bordeado de miel que me dice todo está bien, mientras suena un lo-fi de fondo y devuelve la calma.

Montaña rusa, subi baja o la extracción de una muela. Pánico, pavor y un poco de regocijo. 

Quiero ser envuelta en manta de piel recitando como mantra que todo va a estar bien. Ni la hoguera ni la horca fueron necesarias, la cerveza llegó para amigarnos y exlplicarnos.

Nadie sabía bien a dónde iba, y decidimos arriesgar. 

El bote en el muelle da tranquilidad, pero buscando adrenalina la única posibilidad es salir a navegar. Riesgo. Riesgo. 

Un chaleco salvavidas y dos culpables. 

Por si acaso, por si te vas, también quiero un parapentes.

jueves, 12 de enero de 2023

La muzza

 Vení, acercate. Después de 5 intentos pude descorchar la sidra. Me quedó palpitando el corazón. ¿Será porque te espero? ¿Será porque ya sé que estás llegando?

De a poquito te voy sintiendo, como mis dedos se empiezan a mover más rápido, cómo encontrar el punto justo es más importante, cómo empiezan a fluir las cosas.

Bienvenida, casi estás acá.

Te voy sonriendo cuando te veo llegar, eso hace que hagas un paso para atrás, te pone tímida. Pero ahí estás, te alcanzo a ver en el reflejo, en el atisbo del acierto, en la penumbra de la acción, ahí atrás orquestando el mundo.

Hiciste todo esto para llegar, yo no fui la que tuvo la idea, no fue por mí que la sidra se destapó. Fuiste vos, tenías sed. La abstinencia por estar en el no ser. Y bienvenida. Otra vez.

Tanto te esperé y acá estás. Otra vez. Tenés el poder, la voluntad está en la yema de mis dedos y en el filo de tu sinapsis. Acá estás y no a la misma vez. 

Porque en realidad querías contar sobre versos a medio camino y corazones rotos. Pero las dos sabemos, que cuando nos encontramos se trata de nosotras. Los corazones rotos son de otros. Con O. Nosotras somos otra que somos la misma pero que a la vez somos diferentes y a la vez nunca coincidimos porque estamos cuando no está la otra y nos encontramos en ese desencuentro que es el encuentro que está en el abismo del no ser y del ser que empieza a fluir y cuando vuelvo a necesitar respirar vuelvo a estar acá.

Me asfixiaste otra vez. Teníamos un pacto que te olvidaste. Tenerte tanto tiempo postergada hizo que salgas con fuerza. Bienvenida.

Bebé la sidra, es para vos.

viernes, 18 de noviembre de 2022

AnsiedadeS

 Mis instintos me dicen que huya. Pero mi sed de aventura pide que haga la locura. Que destape la olla y deje que se llene todo de vapor. Que la confusión y el caos reine, mientras me arrojo al fervor de decir cosas que quiero y no quiero decir al mismo tiempo. Que quiero pero no tanto, que si no querés eran joda. Cómo arriesgar cuando no tengo nada que arriesgar y al mismo tiempo eso es todo. ¿Cómo hacer que mis llamados mentales tengan efecto? ¿Cómo decirte lo que siento sin hacer absolutamente nada? Me estoy volviendo loca. La ansiedad me rebota en todo el cuerpo. Me taladra la cabeza y mil imágenes pasan por segundos en mi mente, una tras otra, cambiando, repitiéndose, reinventándose. Pidiendo socorro, piedad y también más sangre. 

Toda mi mente está en lucha. Mi cuerpo en huida. Mi boca cerrada. ¿Hacia dónde quiero ir? ¿Qué espero encontrar? ¿y qué de todo eso es lo que va a pasar?

lunes, 14 de noviembre de 2022

personajes

 Que me he echado un locurón joder. He leído un hilo del twitter y he quedado hablando como gallega. ¿Será esta la forma de reflejar lo idiota? todos mis pensamientos están con tonada gallega, y que no te pronuncio un sh y arranco con los yque. Que se me ha volado la cabeza y he quedado flipando. Qué he tra

Se me fue.

Subió la ansiedad, la adrenalina corrió por todo mi cuerpo, los músculos se me tensaron. Dejé de pensar como gallega. De repente, me convertí en un corredor de fórmula 1, alemán. Se me afinó la mandíbula, me hice más alto, engrosé mi voz. Y todos los estereotipos vinieron a mí: acerca de lo que es ser alemán, corredor de fórmula 1. Podría haberme convertido en alguien más de la filosofía. Pero el semblante es de enojo, no de reflexión. Perdí, perdí la carrera. Dejé a la mitad el discurso y 

No, no

Perdí dos, tres, y voy a perder los que sean necesario y que no estén a la altura. Porque ahora soy una gladiadora, de la nueva era. Como arma la palabra y el conocimiento, y como escudo el espíritu. Encarno a la reina y al rey de la selva juntxs. Nada me detiene de vociferar mi reclamo, la furia me eleva hasta los cielos y cuando baja quedo volando como águila pisteando, surfeando las nubes. Este no lo perdí. Elijo dejarlo.

domingo, 28 de agosto de 2022

unpasopaatráspaatrás parauncostadoparaelotrocostado

 Continuamente estoy bailando "maría la paz". Cuando no lo indica avanzo, el resto del tiempo retrocedo o me bamboleo.

No piso tan firme, ya no sé si el suelo me sostiene o va a generar que me hunda. Doy una vuelta completa cuando me tropiezo, o la palmada en la espalda. No sea cosa de no ahuyentar la mala suerte.

También bailo esa estrofa que dice que tengo buena suerte y mala racha, y mi parte favorita de yo seré un cachivache y vos sos pura facha.

Porque hago lo que puedo ¿vos haces lo que podés? ¿qué diferencia hay entre poder y deber? 

Debería revisar el terreno, ocuparme de la canción que suena en el lugar y no sólo la que mi DJ interior elige para actuar. Pero no siempre puedo.

No siempre puedo con todo, y usualmente puedo con nada o con muy poco. ¡Culpable! 

Por no correr, por hundirme y retroceder, por cruzar la plaza en diagonal, no importa si hay cemento o pasto, quiero el camino más corto, pitágoras todavía no te entiendo pero yo te elijo.

Soy la heroína en otro verso, acá es mala palabra. Es droga. Y no queremos las drogas, o no las duras me dijeron. 

Coyuntura existencial de lo que hicieron de mí, me arrojo al momento intentando tirar sogas cual spider man, pero no todas me salen y termino estampada contra edificios, hecha figurita de un álbum que nadie pide, pero que de vez en cuando reviso a ver qué es lo completado.

Foto recuerdo del instante, a ver si más adelante sirve, aunque es mejor si es video para ponerle la estrofa de la canción que me suscita hoy.

sábado, 30 de julio de 2022

¿qué hacer?

 Cuando te encuentro me llevo la angustia. Aspiro todo lo que puedo y la guardo en mi pecho, limpiando tu espacio, ordenando tu ropa. Me quedo con los deseos truncos, las palabras frustradas, las acciones a medio camino y el cerebro embotado. Quisiera poder decirte tantas cosas. Animarme. Hacer eso que digo que hago, poner en palabras. Porque no quiero abandonarte sin intentar. Pero tampoco quiero intentar antes de abandonarte. Finjo arriesgarme y manejarme con claridad, pero ya sabemos que mi limpieza consiste en esconder las migas abajo de la alfombra y esconder las manchas con cuadros a medio terminar. Ya recorrí mis fantasías, y a cada una la anulaste, la quemaste, la destruiste. ¿Será porque sos real y vas destruyendo cada parte que te adjudiqué desde el ideal? No tengo seguridad de si quiero probar, de si quiero tomar el riesgo. Prefiero que la soga me sostenga sin tener que tirar.

Pero

las cuerdas atan y yo no me quiero atar, las preguntas queman y yo no me quiero quedar sin hablar, el tiempo corre y tal vez

otra vez

yo me voy a arrojar

a indagar

a tirar de la cuerda y ver si en esta vuelta te quedas o me despojo de vos y de la sobriedad.

viernes, 15 de julio de 2022

putrefacción

 ¿qué será de mí de acá a 5 años?

quesera

un queso rico que se está pudriendo en la heladera

es vegano 

¿cómo es su proceso de putrefacción?

¿cómo es el mío?

ya tengo algunas arrugas y canas

ya me pesa más el cuerpo

y no dormir no es una buena idea

ya no soporto cualquier cosa

y los buenos tratos son prioridad

el vinito tiene que ser rico

los besos tienen que tener gusto

los abrazos ya no me dan igual

los quesos que se pudren en la heladera me pesan

las calabazas podridas ya no me son indiferentes

el recorrido tiene valor

y la luz no es necesariamente guía

¿qué luz importa cuando ya di cuenta que no importa nada?

que sólo me puedo ocupar de cómo consumir el queso para que no se pudra solo

para que dentro de 5 años no esté el mismo queso podrido en la heladera

al menos, que sea otro.

jueves, 7 de julio de 2022

Des encuentros

 ¿En qué momento te fuiste? Juro que estaba mirando, te estaba mirando fijo. Y de repente ya no estabas. ¿Te estabas moviendo? ¿O era yo quien se movía? No pude despedirme, no pude disfrutar tus últimas caricias en tanto últimas. Me queda el sabor a poco, a insuficiente. 

Cuando me di cuenta que no estabas intenté perseguirte, corrí y corrí. Pero ya no estaba ni tu rastro. Y me quedé contandole a la luna de vos. Sé que te conoce, asumí que quiso ser imparcial y por eso no me dijo nada. Me devolvió el reflejo.

Y me encontré a mí. 

Buscándote. Esforzándome por volver a tener la misma sensación.

 Te sigo buscando. Aunque tengo la seguridad que vas a volver. Ya no va a ser nunca como antes. Ya no va a ser lo mismo ni aunque lo intente. Porque te fuiste y te extrañé. Porque se me hace eterna la compañía lunar. 

Es silenciosa. Es humillante algunas veces. Otras es graciosa.

Me refleja que no hace nada.

Que es papel en blanco para completar, o para dejar vacío, o para hacer origamis, o tal vez para triturar.

Depende lo que quiera hacer yo, me lo habilita. No como vos.

Con vos me recuerdo ajena. Me recuerdo dependiente. 

Y tal vez es porque no tomé el control, porque no pude decidir. Tal vez por eso me dejaste marca. Exponerse a vos deja marca. No hay quien se escape de vos sin marca. En tu presencia todo gira entorno a vos. Y en tu ausencia también. 

¿Por qué no te despediste? ¿Por qué generaste que te extrañe? ¿Por qué me quedo esperando tu presencia?