sábado, 30 de julio de 2022

¿qué hacer?

 Cuando te encuentro me llevo la angustia. Aspiro todo lo que puedo y la guardo en mi pecho, limpiando tu espacio, ordenando tu ropa. Me quedo con los deseos truncos, las palabras frustradas, las acciones a medio camino y el cerebro embotado. Quisiera poder decirte tantas cosas. Animarme. Hacer eso que digo que hago, poner en palabras. Porque no quiero abandonarte sin intentar. Pero tampoco quiero intentar antes de abandonarte. Finjo arriesgarme y manejarme con claridad, pero ya sabemos que mi limpieza consiste en esconder las migas abajo de la alfombra y esconder las manchas con cuadros a medio terminar. Ya recorrí mis fantasías, y a cada una la anulaste, la quemaste, la destruiste. ¿Será porque sos real y vas destruyendo cada parte que te adjudiqué desde el ideal? No tengo seguridad de si quiero probar, de si quiero tomar el riesgo. Prefiero que la soga me sostenga sin tener que tirar.

Pero

las cuerdas atan y yo no me quiero atar, las preguntas queman y yo no me quiero quedar sin hablar, el tiempo corre y tal vez

otra vez

yo me voy a arrojar

a indagar

a tirar de la cuerda y ver si en esta vuelta te quedas o me despojo de vos y de la sobriedad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario