Cuenta la leyenda que alguna vez hice las cosas bien: cuando tenía 5 años, porque antes lloraba mucho y después me mande muchos mocos. Te invito a enterarte de mis porrazos, hay que aclarar que no soy buena ciclista y que por eso me caigo mucho en este camino donde hay más piedras que parches para las ruedas de mi bicicleta. A pesar de todas las trabas, yo sigo sonriendo cuando el sol me da en la cara y cuando la brisa me despeina y acariciándome me asegura que siempre va a estar
jueves, 30 de enero de 2014
Un chicle en el mostrador de un negocio. Un chicle que llegó al negocio después de su elaboración, transporte, pedido del comerciante. Un chicle que lo compra una persona cualquiera, lo mastica, hasta que se queda sin sabor, cuando es una goma dura, fea. Un chicle que es escupido, o tirado con la mano en una vereda cualquiera- Un chicle en la vereda, que no lo ves, que está oculto, que está hace unas horas y el sol lo calienta, que termina en la suela de un zapato porque su dueño despistado no lo vió. Un chicle en el mostrador de un negocio.
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