Puedo darte un beso e irme. Puedo ser un poco cruel y sincera y decirte que en realidad no me importas, que sos uno más y que si desapareces seguro que esté dos días a media máquina y después arranque de vuelta, como si nada, como si fueses la nada que sos. O puedo dejar que me agarres de la mano, y que me pases el brazo por la cintura sin irme corriendo, puedo recostarme en tu pecho y hablar de cosas que no tengan sentido. Puedo mirar mil estrellas y buscar forma a las nubes. Puedo extrañarte. También odiarte. También odiarla a ella. Puedo querer un poco más, o puedo estar esperando que todo se termine (porque siempre todo se termina). Puedo combinar la risa y el llanto, o esta noche puedo combinar mi ropa con el decorado de tu casa. Puedo dejar todo desordenado e irme. Puedo vestirme e irme sin decirte nada. Puedo quedarme y preguntarte que cómo estás, que cómo te sentís, que qué estás haciendo. Puedo saber de vos. Puedo no saber de mí.
Puedo.
Posibilidad.
Uno.
Dos.
Tres.
Puedo con vos o con él.
Puedo lo que vos no quieras. O lo que sí.
Puedo ser lo que haga bien o mal. (Un poquito de bien te puede hacer mal, te puede hacer; Un poquito de mal te puede hacer bien, te puede hacer).
Y es lindo saber que vos no vas a saber nada de esto. Es lindo porque puedo maquinar como maniática y vos no saber nada. No saber nada de mis mambos, creer que en realidad no pensé ni un poquito.
Puedo.
Posibilidad.
Uno.
Dos.
Tres.
Puedo con vos o con él.
Puedo lo que vos no quieras. O lo que sí.
Puedo ser lo que haga bien o mal. (Un poquito de bien te puede hacer mal, te puede hacer; Un poquito de mal te puede hacer bien, te puede hacer).
Y es lindo saber que vos no vas a saber nada de esto. Es lindo porque puedo maquinar como maniática y vos no saber nada. No saber nada de mis mambos, creer que en realidad no pensé ni un poquito.