lunes, 17 de junio de 2019

18-6-19

Lágrimas tras los cristales.
Desbordan los ríos.
Faltan amores.
Se pierden canciones.
Aparece un poema.
Algo oscuro.
Con tintes de romance.
Brotando.
Mientras las fisuras se convierten en grietas.
Las separaciones en abismos.
Desencuentros.
Finales sin sonrisas.
Lluvias eternas.
Hay quien pide abrazos.
Y quien pide abrigo.
Las latas se abollan.
Los chicles se secan.
Las manos se sueltan.
Son fuerzas extremas.
Sin esperarlas.
De repente aparecieron.
Con los gritos de la noche.
Y se llevaron todo.
Dejando a quienes dormían en la eternidad.

lunes, 3 de junio de 2019

Un mes después.

Fideos con manteca y caldo saborizante.
Otra vez.
Pero cierro los ojos e intento disfrutarlos.
Me tengo que obligar a comer, ya no tengo ganas ni de eso.
Al final sí estaba en el pozo.
Y esta vez fue más oscuro que de costumbre.
Quería sólo caer.
Pero después de todo no me animé.
Y ahora...
Ahora queda intentar subir.
Pero no quiero trepar, no tengo ganas.
Quiero flotar sin hacer nada.
Subir y estar bien como por arte de magia.
Tuve crisis de llanto.
Y ahora volví a no poder llorar.
Quiero abrazos y mimos.
Pero tengo fotocopias y fideos con manteca y caldo saborizante.
No quiero más de esto.
No quiero más de nada.
Pero sigo fingiendo que sí.
¿Cuánto es el tiempo límite para fingir?
¿Cuánto estoy fingiendo en realidad?
¿Quiero estar bien realmente?
Siento que no puedo.
Pero es cierto que hay días buenos en los que algo puedo.
Y hay días malos en los que sólo quiero dormir.
Hoy no sé qué tipo de día es.
Otro bocado de fideos.
No están ricos.
Pocas cosas están ricas últimamente.
Me agobio con poco.