miércoles, 6 de mayo de 2020

Ataque sorpresa.

Re apareció el monstruo. Se cansó de tocar la puerta y ser rechazado, y se metió de sopetón. Rompió las ventanas, tiró todo lo que estaba armando. Me dejo vulnerable otra vez, débil, inútil. Primero me quemó la nuca, después me cegó la vista y ahí no más empecé a temblar, dos pasos más y ya estaba sin aire. Sentí como se apoderó de mí, como me dominó aprovechando la sorpresa. Como hizo suya mi mente y mi respiración, lo único que pude hacer fue llorar y llamar a mi mamá.
Me da miedo nunca más volver a ser normal, o a mi normalidad. Me da miedo tener que vivir siempre alerta de su aparición, siempre lista para cerrarle la puerta y esconderme en mi sótano... o en mi altillo si creo que viene del sótano. Tengo miedo de mi propio monstruo y del de todxs.
Tengo miedo y angustia. Me siento débil e inútil. Hoy no tengo ganas de tener objetivos, quiero dormir para siempre.