Estoy inspirada, hablada, creativa, algo fumada, algo perdida y medio centrada. Nuevamente digo inspirada pero también es algo de estresada. INspiraDa. Who knows las mayúsculas ahí. Un poco de azar, un poco de adolescencia. Un poco de impertinencia y de verborragia. Nerviosidad. Del Otro al Yo en ese eje imaginario directo quizás. Volviendo a la puntuación por hablar un poco más.
Me hubiese gustado que las cosas sean diferentes, no transitar algo de esto. Sin embargo, creo que puedo pensar en sanar. Puedo elegir para qué lado de la ventanilla mirar. Estoy en el asiento del medio del auto. Lo que siempre quise de chica; mirar hacia adelante y hacia los costados, la mejor vista si no es el asiento delantero. Puedo disfrutar y padecer, medir el arriesgo y a la vez arrojar la moneda porque ese pedal y ese volante no los guía mi cuerpo.
Podría pedir que me arrojen a la nada, a la oscuridad, a la vista hacia el piso, al esperar solo vacío del otro lado. Pero elijo levantar la frente y el mentón, mirar a los ojos como puedo y dar pelea hasta el último suspiro. Creyendo y confiando en cada paso que es el último, y que la bandera final puede ser en un acuerdo amigable y pacto diplomático de coexistencia.
Pensaba en el qué dirán, en el qué se podrá ver o juzgar de lo que hago o no hago. Y sin embargo, puedo dar cuenta que mis procederes fueron los más correctos que pude. Los más pertinentes dentro de mis futurologías. Si hay un alguien que considere adecuado juzgar que eso es malo, pues bienvenida sea esa palabra; probablemente no me agrade oírla a buenas y a primeras, pero espero eventualmente poder escuchar la enseñanza que transmite y poder encontrar los puentes para dialogar y aprender de esa otra posición. Al menos hoy, creo que en la situación que me encuentro soy coherente, y he sido todo lo responsable que he podido. Quizás debería haber podido más: seguro; quizás debería haberme enfocado en otras cosas: seguro; quizás debería... Sin embargo este presente está forjado por los sucesos existidos; re pensarlos sólo me puede ser adecuado para un futuro y para un considerar en el presente: si veo la vaca no lloro, pero procuraré no quemarme con la leche. De la asociación identificar en qué de eso realmente tenía el control bajo las circunstancias reales que me rodeaban. Y elegir aceptar que hice lo que pude en el momento que lo hice, con lo que tenía para hacer. Las consecuencias son estas, y mis decisiones estas otras. Es todo lo que tengo, es todo lo que hay. Para dar no me queda más que lo que genero, que lo juzgo, que lo que me interpela lo modifica. Me cuesta flexibilizar y ceder, juro que no hay detrás otro argumento que la armoniosidad, pero al final, se arman guerras en nombre de la paz.