jueves, 26 de junio de 2014

Bla Bla Bye

Bocas, bocas que hablan, que emiten sonidos y se mueven, sin parar, pretendiendo no dejarme pensar - Ana, ¿escuchaste lo que dije? ¿estás en este mundo?
No, ya me fui hace rato, estoy de viaje de ida al espacio, al infinito, alejandome de todo lo que conozco, estoy en el viaje de ida que se llama vida, no hay vuelta atrás, no hay paisaje de desvío ni cruva que se pueda esquivar, todo todo está en el plano de ruta, todo todo está escrito. Cada cosa que haga ya está planeada, cada cosa que digan no la voy a escuchar.

lunes, 23 de junio de 2014

Continuo

Saltar al vacío y esperar la caída. El limbo en el que floto, el precipicio que me eleva, el suelo que puede impactar, o el globo aerostático que me puede salvar. Caer no es tan malo, llegar al fondo en la oscuridad tampoco, el vaso tiene agua no importa si más o menos de la mitad, hay que tomarlo porque tengo sed, hay que llegar al fondo para subir, hay que ver el final, quizás el final no es final: es principio. Y, quizás, lo que creo final es principio, o tal vez, no hay ni principio ni fin, sólo hay, un círculo vicioso, un eterno paradigma, una constante invariable, la vida es una asíntota del final. El final quizás no sea la muerte, la muerte no debe ser el final, el final es el cero, la nada, más nada que la nada misma, no existe porque no es, no hay porque no se vio, no puede existir el final, no como lo imagino yo, quizás si como lo imagine otro ¿qué me importa lo que imagina otro? para mí no hay final, hay muerte, hay fondo, pero no final, hay oscuridad, hay claridad, hay vida después de la vida, hay  muerte después de la vida de la muerte, pero no hay final, hay existencia eterna, cuerpos en el más allá, partículas que llenan la nada y que atestan el vacío, siempre hay principio, siempre hay comienzo, siempre hay nunca y nunca hay siempre. Pero jamás nunca hay final.