Cambio todos mis segundos de sueños atolondrados por un deseo que se cumpla y una canción en mi memoria.
Cuenta la leyenda que alguna vez hice las cosas bien: cuando tenía 5 años, porque antes lloraba mucho y después me mande muchos mocos. Te invito a enterarte de mis porrazos, hay que aclarar que no soy buena ciclista y que por eso me caigo mucho en este camino donde hay más piedras que parches para las ruedas de mi bicicleta. A pesar de todas las trabas, yo sigo sonriendo cuando el sol me da en la cara y cuando la brisa me despeina y acariciándome me asegura que siempre va a estar
miércoles, 25 de febrero de 2015
Corazón blando.
Quería un principito, de esos que llegan cuando estás mal y te abrazan, que son como frazadas para indigentes en plena nevada, en el medio de la nada. Quería un amor que me rompa los huesos, que me descosa todas las heridas y me las selle con cariño, con besos. Quería las pasiones de las películas, las llamadas de amor, las cartas empalagosas, las serenatas, los paseos por todas las plazas. Quería todo eso que ahora ya no, porque lo veo frívolo, volátil, inverosímil, chamuyado, puras mentiras, patrañas, porque ahora ya crecí y dejé esos sueños, para soñar con árboles verdes, hamacas eternas, cielos celestes, mares claros y arenas limpias, cambié las pasiones de personas por la pasión por el sol, por el verano, por la naturaleza, por la vida.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario