Somos como mulas, somos híbridos. Somos la unión de compuestos distintos pero del mismo género. Somos la fusión de complejos mecanismos, de química, de conexiones neuronales, de destellos más complejos, de cosas fáciles, pero complejas; o tal vez era simples pero difíciles.
Somos híbridos.
Somos como mulas, de vuelta te lo repito. Híbridos que cargan, que son fruto, que van arrastrando mochilas, que no son mejores que casi nada, tampoco peores, pero se creen la mejor parte, la mejor unión, el fruto que no debía ser, que no debía consumarse, pero todo salió mal.
Somos mulas de cargas sociales, de culpas terrenales.
Conjuntos que no debían pero están igual. Pecados quizás, pecadores bajo algunos puntos de vista.
El más loco, el más cuerdo, el perfecto, el imperfecto, y también en femenino, son híbridos, somos. Punto en común, rasgo distintivo, cualidad imposible de escapar, mérito ajeno a la decisión.
Humanos.
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