miércoles, 15 de junio de 2016

Tiempo, espacio, alteridad.

Desde el más allá hasta el más acá, desde el infinito punto rojo hasta la neurona receptora, o la motora, o a la nada. De ahí vengo, de ahí para allá voy. Ahí me encuentro. Ahí te encuentro. Ahí no, ahí no te encontré, y tampoco a mí.
Porque si es de monólogos que se tiran al aire al vacío, a la nada o a mi misma, soy bastante buena, no necesariamente en la forma de hacerlos, de construirlos, pero sí en cuestión de generarlos, en referencia a cantidad, no calidad.
No sé bien qué es lo que estoy diciendo, quizás sea mejor tratar de dormir veinte minutos más, o no dormir hasta que no tenga otra opción, hasta no dar más. No sé. ¿Qué sé? ¿Qué digo? ¿Qué no digo cuando estoy diciendo? ¿Qué estas diciendo? ¿Qué estamos diciendo?
Decime lo que quiero escuchar, cuando lo quiero escuchar, de la forma que lo quiero escuchar. Prometo no hacer lo mismo. 
Decime que vas a cambiar todo, pero sin obligarme a nada. Decime que todo va a estar bien, y que todas esas ideas que tengo no son como realmente las quiero, que ya voy a aprender, que ya voy a saber, que ya voy a perder mis miedos, que vas a acompañarme, que no me vas a abandonar.
Decime que no me necesitas, para nada, en lo más mínimo, pero que igual me queres, ahí al lado, con vos, a la par.
Decime que no importa en dónde estemos vamos a vernos en esas estrellas que yo miro, en las formas de las nubes que siempre me gusta encontrar, y en tus libros, en esos que tanto lees, en tus juegos, esos que no vas a dejar.
Digámonos todas esas cosas que no diríamos ni en sueños, digámonos todos esos cuentos y secretos que sólo nos contamos a nosotros mismos. Compartamos esos mates que yo no sé cebar y que vos sí, repartamos esos momentos que, al menos yo, no sé si van a llegar.
Encontrémonos en una esquina o a mitad de cuadra, de casualidad, sin querer. El infinito quizás no esté tan lejos, puede que no tardemos mucho en llegar, o que el camino sea más llevadero si vamos juntos, caminando, llegando a la par.
Mejor tomo un café, me prendo otro cigarrillo y miro el amanecer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario